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Jueves, 29 de Diciembre de 2011 11:18
El límite de edad de los y las adolescentes que se atienden en el programa se amplía desde los 18 años actuales a los 21 para facilitar la ayuda profesional que necesitan a un colectivo de hasta 50 familias. Si bien, este tipo de violencia no es un fenómeno nuevo, se presenta con mayor fuerza como un nuevo modelo de violencia filio-parental, ya que tradicionalmente se le consideraba más asociado entre otras causas a trastornos mentales o consumos de tóxicos.
El Departamento de Acción Social de la Diputación Foral de Bizkaia amplia el Programa de Intervención Familiar Especializada en Violencia Filio-Parental para erradicar casos de violencia entre hijos e hijas adolescentes y sus progenitores, o hacia otras figuras de autoridad en el hogar. Cabe señalar que no se trata de un fenómeno nuevo, aunque sí se presenta con mayor fuerza como un nuevo modelo de violencia filio-parental diferente al tradicional (más asociado entre otras causas a trastornos mentales o consumos de tóxicos).
Consciente de su alcance, la Diputación Foral de Bizkaia está organizando una jornada en la que abordará este tipo de violencia el próximo 20 de enero.
Actualmente de está produciendo una mayor visibilización del problema, resultando difícil determinar y cuantificar en qué medida el aumento de los casos detectados desde los diferentes ámbitos de actuación se debe al incremento de la prevalencia o a otro tipo de cuestiones. Familias que lo sufren comienzan a pedir ayuda de una manera cada vez más explícita. En este sentido alarma el número de casos denunciados, por ser sobre los que existen datos más firmes y además por crear una mayor alarma social.
Desde la puesta en marcha del programa se aprecia un considerable incremento de la demanda de atención, así en los diez primeros meses del año 2011 se ha atendido ya a un total de 147 personas pertenecientes a 50 familias. Además, se ha detectado la necesidad de ampliar hasta los 21 años la edad límite de acceso al programa, actualmente situada en los 18 años. Se trata de una apuesta del nuevo equipo de la Diputada de Acción Social, Pilar Ardanza, que pretende dar una respuesta adecuada a esta situación. La ampliación del programa se halla en fase de tramitación y en breve será efectiva.
El Departamento de Acción Social de la Diputación Foral de Bizkaia puso en marcha en 2009, en dependencia del Servicio de Mujer y Familia, un Programa de atención especializado. Se trata de un programa gratuito, dirigido a familias residentes en Bizkaia, con hijos e hijas entre 10 y 18 años, que conviven tanto con su familia de origen, como a aquellos casos en que se haya efectuado una separación temporal o permanente de la familia. Pueden ser también personas beneficiarias las madres y padres o tutores de menores que estén sufriendo agresión por parte de sus hijos o hijas, aunque no vengan acompañados del o la menor.
Este programa es uno de los recursos que existen en Bizkaia para dar respuesta a estas situaciones de violencia filio-parental, pero aporta frente a los demás programas dos novedades fundamentales:
La atención se aborda desde dos líneas de intervención, por un lado la educativa y por otro el trabajo de terapia familiar. Esto supone una importante cuestión ya que el trabajo a realizar no se centra exclusivamente en el adolescente sino que integra también a la familia, agente fundamental en este tipo de situaciones; La integración de las dos líneas de trabajo tanto la educativa como la terapéutica, permite un mayor margen de acción y abordar un mayor número de factores importantes en situaciones de violencia filio parental.
Por otro lado, el programa, tiene además presente en toda su intervención, y de una manera transversal la perspectiva de genero, que se constata como un factor relevante en la atención a estas familias. Este hecho ya se apunta como destacable en algunos estudios sobre el tema, pero además, desde la experiencia acumulada desde la puesta en marcha del programa, desde la Diputación Foral de Bizkaia podemos subrayar algunos datos que reafirman la necesidad de no perder de vista esta perspectiva al trabajar con las familias:
Esta perspectiva de genero resulta también importante al abordar los sentimientos que se generan en los progenitores ante estas situaciones, que son diferentes en líneas generales en las madres y en los padres. Surgen sentimientos de culpa, frustración, vergüenza, fracaso de su proyecto vital…
Durante el año 2010 se han atendidoa 156 personas a través del programa de Intervención Familiar Especializado en Violencia Filio-Parental, pertenecientes a 49 familias. De estas, por tanto, 49 adolescentes, 49 madres, 31 padres, y el resto fundamentalmente hermanos y hermanas.