Desde aquí, en el pasillo de distribución y debajo de la vidriera,
se puede apreciar otra perspectiva del Vestíbulo de la Planta Principal
con el Salón de Recepciones al fondo.
Dicha vidriera fue construida por el cristalero catalán Antonio Rigalt,
según boceto del pintor bizkaino Anselmo de Guinea. En el centro, presidiendo
la escena, la Señora que personifica a Bizkaia, sentada bajo el Árbol
de Gernika, símbolo de nuestra libertad. A la izquierda, la antigua
tradición rural, agrícola y ganadera de nuestros baserritarras,
con los humos que brotan de los humildes hogares de los caseríos. A
la derecha, las grandes chimeneas industriales de los altos hornos, las nuevas
industrias nacientes, los barcos que surcan la Ría... Y en medio de
esta encrucijada histórica, tránsito del siglo XIX a XX, todos
los trabajadores bizkainos, labradores, ganaderos, leñadores, pastores,
herreros, obreros industriales, operarios de astilleros... al igual que los
artistas, músicos, pintores, poetas, etcétera, confluyen y se
hermanan bajo la sobre del Árbol Sagrado trayendo en las manos cada
cual el fruto de su trabajo para ofrendárselo a la Madre Bizkaia.